Antes de avanzar con cualquier consulta conviene dejar claros los límites del servicio. Rebuild SA trabaja exclusivamente con desarrollos privados, parques industriales y logísticos, y con alquiler de maquinaria pesada para obra corporativa y agro. No intervenimos en licitaciones estatales, planes de vivienda ni proyectos que dependan de financiamiento público. Si tu consulta entra en ese terreno, podemos orientarte hacia otro proveedor, pero no vamos a tomar el trabajo.
Cuando hablamos de "obra corporativa" nos referimos a naves industriales, centros de distribución, plantas de proceso y desarrollos inmobiliarios de capital privado. Cuando decimos "alquiler con operador", el equipo llega con maquinista certificado y el cliente asume el combustible y el frente de trabajo. Si el contrato es "solo equipo", la responsabilidad operativa pasa al cliente y así queda asentado en el remito.
Los tiempos de montaje de grúa torre dependen del acceso al predio y de la altura de trabajo. En naves logísticas del corredor Zárate-Campana, el armado puede llevar entre dos y cuatro jornadas. No prometemos fechas que dependan de terceros: si el acceso pavimentado no está terminado, el cronograma se corre y lo comunicamos por escrito antes de firmar. Las ventanas de viento también condicionan el izaje y no son negociables por contrato.
Necesitamos el plan de izaje firmado por el responsable técnico, la tabla de cargas para el radio máximo previsto y un interlocutor único del lado del cliente. Sin esos tres elementos no asignamos equipo. Tampoco trabajamos con subcontratistas que no estén declarados en la propuesta inicial: si aparece un tercero a mitad de obra, se renegocia el alcance.
Cada obra arranca con una consulta técnica y termina con un informe de cierre. Entre esos dos puntos hay una secuencia que ya está probada en naves logísticas, predios agrícolas y parques industriales privados. No es un trámite: es la forma de evitar que una grúa llegue tarde, que una retroexcavadora trabaje en suelo blando sin plan de entibado o que un acceso se rompa antes de la habilitación. Acá se detalla el orden real de los pasos, con los tiempos y las limitaciones que aparecen en cada tramo.
Antes de cualquier propuesta se recorre el terreno: tipo de suelo, pendientes, accesos para camiones con equipo, líneas eléctricas aéreas y espacio libre para maniobras de izaje. En predios agrícolas del valle bonaerense este paso suele tomar una jornada; en parques logísticos con infraestructura terminada se resuelve en pocas horas. El resultado es un plano de implantación con radios de trabajo y puntos de acopio.
Con el relevamiento en mano se elige la máquina: capacidad de carga, radio máximo, altura de pluma y tipo de retroexcavadora según el ciclo previsto. El plan de izaje se firma con el responsable técnico de la obra y contempla ventanas de viento, peso de las piezas y secuencia de montaje. Este documento es el que después se usa para discutir cualquier cambio de alcance.
El traslado de una grúa torre puede demandar más de dos días entre permisos de circulación, armado de lastre y verificación de anclajes. En retroexcavadoras el tiempo se acorta, pero exige control de fluidos y presión hidráulica antes de la primera palada. Si el acceso no está pavimentado, se programa la entrada con anticipación para no dañar el camino interno del parque.
Durante la operación se registran horas reales de trabajo, no estimadas, porque eso define el service preventivo y el desgaste de la hidráulica. Al finalizar se entrega un informe con incidencias, consumo y estado del equipo. Ese cierre es el que permite planificar la próxima campaña o la siguiente etapa de la nave sin arrancar de cero.